Nosotros por naturaleza,
el destino nos maldijo...
Los cielos se vuelven
infiernos azulados, los amores
nos condenan el alma.
El corazón podrido en cenizas,
la vida con golpe nos encamina,
vagamos en escritos, con esencia
de funestas tristezas.
La inmortalidad la obtenemos
con facilidad, nuestro abismo
es el mismo, nuestros versos
jamás serán resueltos y en tus manos
a tí el ignorado, siempre nos tendrás....
Cuando aprendamos a navegar
entre el bien y el mal,
y el gris no sea sólo
para mediocres, podrás
estar aquí y en cualquier lugar,
cuando ames tu libertad
y la conozcas de verdad,
el morir sólo es una etapa más...
Con orgullo podrás pensar,
pocos somos en realidad,
honestos de palabra y sin permiso
de otro, poderte confesar, que en ti
y en cualquier otro podemos continuar,
nuestro recuerdo hasta el final de los tiempos.
No tenemos jaula
ni poder que nos detenga,
la fe está en tu estrella opaca,
no hay historia con felicidad eterna,
solo ángeles y demonios...
ilustrados por los hombres,
podrán estar aliados,
sólo queda la imaginación,
donde el deseo será realizado,
en tu pobre mente traicionera.
No acabaremos de existir,
con la dicha de decirte, a tí lector...
Nosotros los poetas oscuros,
sólo poesía maldita nos perseguirá,
hasta que la enfermedad "vivir"
quiera terminar.